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Convocatoria del Tercer Encuentro de Plumillas Bercianos en Madrid

Como ya viene siendo habitual, un año más, por tercero consecutivo, un grupo de periodistas bercianos que vivimos en Madrid hemos decidido volver a quedar para vernos las caras.

Y es que desde el año 2009 hemos decidido quedar por lo menos una vez al año y pasar un rato agradable charlando sobre nuestra profesión mientras degustamos productos de la tierra.

La primera cena fue allá por el año 2009, mientras que la segunda la llevamos a cabo el año pasado, en 2010.

Como ya hemos logrado consolidar un núcleo duro bastante numeroso, pues el año pasado asistimos 14 personas, y nos hemos organizado con más tiempo, en esta ocasión hemos decidido hacer público el evento cuanto antes, por si otros «colegas» paisanos nuestros, también residentes en Madrid, se deciden a participar. Por ello, desde aquí os invitamos a todos los periodistas bercianos que viváis en Madrid -o estéis de paso por la ciudad- a que os suméis a nuestra ya tradicional cena que celebraremos el jueves 1 de diciembre de 2011, en el Prada A Tope de la calle Príncipe, de la capital.

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La científica berciana Nerea Alonso realiza otro importante descubrimiento

Probablemente el nombre de Nerea Alonso López os suene mucho, pues es una de las protagonistas de nuestros queridos «Bercianos x el mundo».

Hace menos de un año publicábamos su trayectoria profesional y también nos hicimos eco de un gran hallazgo científico sobre la enfermedad de Paget (PDB), que había realizado junto con su equipo. El estudio que llevaron a cabo por aquel entonces (“Genome – wide association study identifies variants at CSF1, OPTN and TNFRSF11A as genetic risk factors for Paget´s disease of bone”) fue difundido por la prestigiosa revista científica Nature, un hecho realmente dificilísimo de conseguir y con muchísimo prestigio profesional e internacional.

Pues bien, Nerea Alonso -faberense licenciada en Bioquímica por la Universidad de Salamanca, doctora en Biología y Clínica del Cáncer, e investigadora de la Universidad de Edimburgo- y el equipo en el que trabaja han vuelto a realizar un nuevo hallazgo, por lo menos igual de relevante que el anterior y, si cabe, más importante, por los progresos que conlleva. Y es que otro estudio internacional, publicado recientemente, de nuevo en la revista Nature, ha conseguido importantes avances en la lucha contra la enfermedad ósea de Paget. Concretamente, ha desvelado nuevos «polimorfismos genéticos» asociados a la misma.

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Fiestizaje 2011

Un año más, como ya comentamos en ediciones anteriores, llega a Villafranca del Bierzo  el Fiestizajeun evento musical y cultural organizado desde el año 2004 por la Asociación Juvenil Bumtaka Percusión, el Instituto Leonés de Cultura y el Ayuntamiento de Villafranca del Bierzo.

Desde mañana viernes, 15 de julio, y hasta el próximo domingo 17, Villafranca acogerá la octava edición de este veterano festival, que tiene por objetivo la difusión de conceptos como la tolerancia, la integración y el mestizaje, a través de la música y de un ambiente lúdico.

A lo largo de los pasados 7 años, Fiestizaje se ha consolidado como referente entre los Festivales Musicales del Norte de España, atrayendo cada año a un creciente número de asistentes gracias, según la organización del mismo, «a la calidad de las actuaciones, a la amplia oferta de talleres, al innegable atractivo de Villafranca del Bierzo, en pleno Camino de Santiago, y a su carácter gratuito».

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Miguel Ángel Domínguez Sevillano («BxM»)

Hoy es el turno de una nueva entrega de «Bercianos x el Mundo«. Nuestro protagonista es Miguel Ángel Domínguez Sevillano, ponferradino residente en Bilbao, profesor de la Universidad del País Vasco.

Miguel Ángel confiesa que del Bierzo echa de menos su olor y color, sus gentes y sus costumbres. Pero, según nos cuenta, «no es algo que se pueda explicar de un modo racional. En mi caso, es algo que hunde sus raíces en la infancia». Y eso es lo que ha hecho. En lugar de contarnos su trayectoria profesional, ha preferido hacer alusión a esos momentos, que nos relata en primera persona, después de realizar una interesante cita. Vamos con ello, ya que su texto es bastante amplio y no conviene extendernos demasiado más:

La memoria es extraña y selectiva. Se parece a la vacilación de los sueños. No obstante, en ocasiones la memoria sorprende y se presenta prolija, fecunda. Suele acontecer este fenómeno en los oasis y en las aristas de la vida; entonces el alma se vacía de recuerdos, como en un viaje iniciático hacia dentro, como viajeros que se esperan a sí mismos.

Nací en Ponferrada en el año 1949, al lado de la iglesia de la Encina y enfrente de la sede social de La Obrera, en la calle del Paraisín -llamada habitualmente calle de La Obrera-. Mis recuerdos de aquella época son escasos; entre ellos se encuentra una pequeña fuente situada cerca de los escalones que llevan a la cuesta del Rañadero, que en la actualidad persiste, y a la que me tenía que encaramar para poder beber. En ocasiones, el truco consistía en tener el pitorro tapado un buen rato, y cuando el agua salía de nuevo, la altura que alcanzaba era considerable.

Sobre los tres años bajé a La Puebla, a la calle José Antonio nº 35, hoy llamada Avenida de la Puebla. Allí transcurrió el resto de mi infancia hasta los nueve años. Vivía en la casa de Bodelón, vamos, donde los almacenes de tejidos Bodelón. Mi padre era ”Pedro, el encargado de Bodelón”, persona afable y entrañable, al que todo el mundo recurría cuando iba a comprar a los almacenes y muy conocida en el Bierzo. Allí, justo allí, empezaba mi barrio, por detrás de la tienda de Brindis, un enorme territorio llamado Las Huertas. Uno se adentraba en ese inmenso paraje –hoy lleno de casas-, el Polígono de las Huertas, por un sendero llamado el Caminín. Tenía unos límites y esquinas más o menos delimitados: la trasera del club de tenis –la pista donde se jugaba–, que cuidaba el moro Alí, el cual nos perseguía de vez en cuando; la parte de atrás del colegio San Ignacio y por el otro lado la tienda del Warnis. Al frente, todo estaba lleno de huertas, en la que podían encontrarse variados productos propios del Bierzo, y de presas de agua, para el regadío, donde cogíamos las ranas por las que los ginecólogos nos daban un duro por cada una de ellas, para no sé qué prueba – aunque me la imagino -, relacionada con su profesión, siendo su barrera natural, que nunca traspasábamos, los Nogales.

Los domingos por la mañana íbamos toda la cuadrilla del barrio a la misa de las 10.30 horas, en la antigua iglesia de San Pedro, ya que nuestras madres tenían la costumbre de preguntarnos acerca de que trataba ese domingo el evangelio, con el objeto de cerciorarse si efectivamente habíamos ido a misa. Resolvimos el asunto yendo uno solo a misa, y luego le contaba a los demás sobre lo que habían hablado Don Santiago o Don Manuel, curas de nuestra parroquia.

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