Lo prometido es deuda y en esta ocasión nuestro «Berciano x el mundo» no es periodista. Pero casí… Y es que a pesar de ser funcionario de la Comunitat Valenciana tiene una ‘vocación’ muy parecida, ya que se dedica a narrar… y además colabora con varios medios escritos. Su nombre es César Gavela, es natural de Ponferrada, pero actualmente vive en Valencia.
También será él quien cuente su hitoria… por razones obvias…
Nací en Ponferrada en 1953, me licencié en derecho en la Complutense de Madrid, viví en San Sebastián un semestre, y en julio de 1976 vine a Valencia. Con la intención de estar un año, pero me atrapó el Mediterráneo. Aquí me quedé; no tengo previsto cambiar de aires. Soy funcionario del Cuerpo Superior de la Generalitat Valenciana y mi destino actual es la Consejería de Inmigración y Ciudadanía.

Empecé a escribir artículos en la prensa leonesa en 1972, y ya llevo cerca de tres mil. Desde hace muchos años firmo dos colaboraciones cada domingo: una en el Diario de León y otra en Las Provincias, de Valencia (ambas se pueden leer en la edición digital). Como narrador, he publicado dos libros de cuentos (Pobres del Sil en 1989 y Cuentos de amor y del norte en 2006; un ensayo (Ramón Carnicer en 1993); cuatro novelas (La raya seca en 1996, El puente de hierro en 1998, El obispo de Cuando en 2001 y De Ricardo Muñoz Suay en 2007) y un libro de artículos literarios (Un hombre y un gato de Valencia, en 2006). También soy coautor, con Alberto Gimeno, de otra novela, (La Sagrada Familia , de 2004). He ganado muchos premios porque ése ha sido mi camino para publicar: el Torrente Ballester, el Ciudad de Irún, el José María de Pereda, el Mario Vargas Llosa-Hoteles NH y dos veces el Ciudad de Valencia.

medio ambiente de la historia, en la que se estima que participarán 1.000 millones de personas en todo el mundo. La Hora del Planeta 2009 involucrará a los gobiernos, ciudadanos y empresas en una acción conjunta para llamar la atención sobre los efectos del calentamiento global y exigir a los líderes políticos que actúen para controlar las emisiones de CO2 antes de que sea demasiado tarde. Hasta ahora, más de 3.000 ciudades de 84 países se han comprometido a apagar las luces de sus edificios más emblemáticos, como gesto simbólico. Este tipo de reivindicación tiene como antecedente más visible «La Hora del Planeta 2007», que se organizó en Australia. En 2008 la iniciativa se extendió a todo el mundo.

