Ponferrada podría convertirse en 2016 en una de las cuatro sedes que albergará el nuevo Congreso de los Diputados, si prospera la iniciativa que ha elaborado el actual Gobierno en funciones, en colaboración con los principales partidos políticos, y que ha filtrado hace unas horas a algunos medios regionales de los lugares donde se ubicaría, así como a otros de ámbito nacional.
Según fuentes del Ejecutivo, el próximo Congreso de los Diputados, cuando se forme con los diputados electos tras las Elecciones Generales del 20D, no estará permanentemente en Madrid. A partir de ahora, para lograr mayor cercanía con la ciudadanía y evitar que las Cortes solo estén representadas en Madrid, habrá cuatro sedes diferentes para el Congreso, que se rotarán cada trimestre. Estas serían Madrid, Ponferrada, Bilbao y Málaga. Mientras que el Senado se trasladaría a Barcelona.
El Gobierno ha hecho esta propuesta basándose precisamente en la reciente promesa electoral realizada por Pedro Sánchez, que consistía en trasladar el Senado a Barcelona. Se ha inspirado en ella, para mostrar a los ciudadanos que están teniendo en cuenta las ideas de otras formaciones, y la ha completado, informando previamente a todos los partidos que tendrán representación en la futura Cámara Baja y buscando el consenso, para que los demás aportasen sus opiniones y lograr mejorar el proyecto. Todos, salvo por pequeños matices que han conseguido limar, han estado de acuerdo en lo esencial. Por tanto, no es solo un proyecto gubernamental, sino el primer gran acuerdo al que han llegado todos los partidos, incluso antes de decidir quién será el presidente. Así lo han confirmado, preguntados por este blog, los representantes de los principales partidos de ámbito nacional, como son el PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos y Unidad Popular – Izquierda Unida.

Fuente Imagen: Congreso de los Diputados
medio ambiente de la historia, en la que se estima que participarán 1.000 millones de personas en todo el mundo. La Hora del Planeta 2009 involucrará a los gobiernos, ciudadanos y empresas en una acción conjunta para llamar la atención sobre los efectos del calentamiento global y exigir a los líderes políticos que actúen para controlar las emisiones de CO2 antes de que sea demasiado tarde. Hasta ahora, más de 3.000 ciudades de 84 países se han comprometido a apagar las luces de sus edificios más emblemáticos, como gesto simbólico. Este tipo de reivindicación tiene como antecedente más visible «La Hora del Planeta 2007», que se organizó en Australia. En 2008 la iniciativa se extendió a todo el mundo.

