Una de fútbol escocés

El pasado domingo, 22 de noviembre para más señas, fuí al fútbol. Aunque no soy muy futbolero -a pesar de que cada vez estoy más enganchado- creía que tenía que vivir el espectáculo que aquí se genera en torno a este deporte.

Por ello, elegí uno de los mejores partidos que se puede ver en Dundee, por no decir el mejor. El Dundee United contra el Celtic de Glasgow. El encuentro estuvo muy pero que muy entretenido, a pesar de que la calidad de la Premier League escocesa es pésima. Hay equipos en la 2º B española que juegan más ordenados y con mejores detalles técnicos que los de la primera de aquí. El torneo está liderado por los dos clubes de Glasgow, el Celtic y el Rangers. Estos dos son muy superiores al resto. Aún así, el Dundee United, que viste como el C.D. Toreno -camiseta naranja y pantalón negro-, es uno de los que siempre está en cabeza. Y en esta ocasión consiguió mojarle la oreja al Celtic y ganar en casa 2 -1.


Por lo que respecta al partido, el Tannadice Park, campo del United, registró un lleno absoluto -aunque bien es cierto que no caben más de 15.000 espectadores-. La primera parte fue un ‘correcalles’ en el que en algunas ocasiones se vieron bastantes detalles de buen juego. Pero en la segunda mitad el cansancio -e igual la fuerte lluvia que acompañó el inicio de la misma- hizo mella en los jugadores que parecían bastante cansados. Fue en este periodo cuando se adelantó en el marcador el Celtic, de penalti. Concretamente lo transformó Barry Robson en el minuto 72. Pero la alegría les duró sólo poco más de 10 minutos, ya que Jon Daly, en el 83 , marcó para los locales. Para rematar, casi al borde del pitido final, Dods sentenció la contienda a favor de los naranjas, justamente a la salida de un córner.

Como anécdota, comentar que en el United juega un español, Fran Sandaza, aunque para este partido no fue convocado. Curiosamente en el Celtic también milita otro compatriota, Marc Crosas, que salió de titular. Hablando de jugadores, para mí, el mejor de los que estuvieron en el terreno de juego fue el francés del United, Morgaro Gomis, una especie de Lass Diarrá -Real Madrid-. Sin duda un portento físico con grandes dotes técnicos.

Pero lo mejor no estuvo en el campo, sino en las gradas. Es una gozada ver como cantan las aficiones. El estadio estaba ocupado al 50% por seguidores de ambos equipos, a pesar de que el United jugaba en casa -más de 7.000 ti@s se desplazaron desde Glasgow-. Y es sorprendente ver como animan, sobre todo los del Celtic. Aunque al final a estos últimos se les aguó la fiesta y fueron los Dundonialds los que llevaron la voz cantante y el gato al agua. El comportamiento: muy cívico y correcto. Y sorprendentemente, una vez finalizado el “match” todo el mundo se fue ordenadamente a sus casas -los coches no pitaban ni existía el mínimo atisbo de escándalo que, por ejemplo en España, es bastante común cuando se juega un derby de estas características-. Y eso que yo había oido que tras este tipo de duelos las calles quedaban como si hubiesen pasado por allí una batalla campal. Habrá que estar atentos al Celtic – Rangers, a ver como se vive ese.

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