¡Hola! He venido para quedarme

¡Muy buenas! ¡Bienvenidos! Soy Juanma G. Colinas y en este preciso instante estoy comenzando una nueva aventura, mi propio blog personal: “Plumilla Berciano… en Madrid”. Hoy hace 2.908 días que me fui de casa. Casi 8 años ya. Y parece que fue ayer. El niño mayor de edad huía del nido paterno para convertirse en un hombre. Todavía no se si he alcanzado esta categoría ni la madurez que ella otorga, pero los 26 años -en breve serán 27 castañas- están más cerca de los 30, que de los 20… y eso como que asusta, ¿no? Alguien que ya haya pasado por ello… ¡qué me oriente, por favor!

Siempre he tenido ganas de contar la historia de mi vida, pero no se por donde empezar… bueno sí, por el principio. Como dice la canción, “y si fuera mi vida una escalera… me la he pasado entera buscando el siguiente escalón”. Igualmente, el principio, como dice una conocida obra teatral independiente: “El principio… muy duro”, xD. Todos los comienzos son difíciles.

Los inicios

Nací en Toreno, localidad minera (borracha y dinamitera) perteneciente a la comarca leonesa del Bierzo. Tras pasar por varios destinos -Salamanca, Tenerife, Irlanda, Escocia…- he ido a dar con mis huesos en Madrid.

Las Médulas. JuanmaGColinas. Plumilla Berciano

No se si será definitivo… pero de momento vivo y trabajo aquí. Y bien a gusto que estoy. Habiendo pasado por estos lugares -que ojalá hubiesen sido muchos más, aunque tiempo para ello queda, o eso espero…) uno podría estar confundido y no saber ni de dónde es. Pero como indico en mi perfil, yo lo tengo muy claro, porque soy muy del Bierzo. Eso sí, cada sitio en el que he estado me ha enseñado muchas cosas y llevo un pequeño trocito de él conmigo.

El 1 de octubre de 2000 un pipiolo abandonaba su querido pueblo para irse a estudiar fuera. No quería pasar de vivir en una localidad de unos 3.000 habitantes (en su día el municipio del que es cabecera superó con creces los 5.000, pero por la reconversión minera ha visto disminuida considerablemente su población) a una “villa” de 4 millones. Tenía claro que quería estudiar Periodismo, y que no me apetecía irme a Madrid. Salamanca era una ciudad intermedia y tenía todas las papeletas… Allí pasé los que dicen que son los 5 mejores años de la vida. Puede que sea cierto, de hecho fue una experiencia inolvidable. Aunque salvo por algunos momentos y situaciones concretas… creo que me quedo como estoy ahora. Eso sí, a ser posible sin tener que madrugar… pero que se le va a hacer. Para ser precisos… volvería al año 2000, pero con todo lo que sé ahora -y a ser posible con la solvencia económica actual… o más, que cuando eres estudiante no tienes-.

Plaza Mayor de Salamanca de Noche. JuanmaGColinas. Plumilla Berciano

Plaza Mayor de Salamanca

Salamanca…
Todavía recuerdo cuando llegué a Salamanca para quedarme. Es un sentimiento que aún tengo presente. Es difícil de volver a revivir, pero si buscas en el pasado, ahí está. Era una mezcla de ilusión compuesta por todo lo nuevo por descubrir -el mundo que se abre y se rinde ante tus pies- con un cierto ‘acojone’. Miedo no, respeto… respeto a quedarte sólo en una ciudad en la que no conoces a nadie ni tienes nada… en la que sólo te acompañan la duda filosófica de: “¿Qué coño hago yo aquí?”, y la afirmación: “has venido para quedarte. Tienes que estar, como mínimo, 5 años”.

Luego te das cuenta de que todo el mundo está en la misma situación que tú y que hay que tirar pa’ alante. Entonces es cuando te das cuenta de que se trata de una gran oportunidad que hay que vivir y disfrutar al máximo, en todos los aspectos. Ese día llegué con la boina puesta -también a mucha honra, y que no me quitaré nunca, aunque a veces trate de disimularla-, porque estoy muy orgulloso de donde vengo, de mis orígenes… de un padre minero y de una madre, que se merece un monumento-. Parecía que ese no era mi sitio ni mi tiempo. Era como estar viviendo en la Edad Media. Las piedras de la ciudad, de ese color tan característico, se me caían encima, junto con el techo.

Esta situación sólo es comparable a cuando te vas a otra ciudad dentro de tú país o del extranjero, pero ya no será igual porque ya la has vivido antes. Algo parecido, también -que se puede asemejar-, es justo el momento en el que te licencias. Una gran alegría te invade. El problema es que parecen habernos programado para estudiar 5 años. ¿Y luego qué? Ahí comienzan las dudas… es otro cambio en la vida… Y el trabajo encima no abunda… Así es que: ¡Pa´ Madrid!

Puerta de Alcalá. JuanmaGColinas. Plumilla Berciano

Puerta de Alcalá

… Madrid
Esta ciudad, si no has vivido en ella o en otra similar, cuando llegas, también da un poco de respeto. Pero mejor no extenderse más, por hoy ya vale. Puede que otro día siga…

Agradecimientos
Me gustaría tener presentes -podría leerse dedicar, pero creo que no hay ningún producto ni material que poder dedicar…- a 5 personas -3 están. 2, por desgracia, ya no- y a otras 5 más, que forman parte de mi familia y de las que luego escribiré, por ser tan ‘cracks’. Dejando a un lado cierta tristeza, melancolía, añoranza, morriña… ¡energía positiva! ¡Tudu bem, tudu bem!

Prometo no extenderme tanto en futuros post, pero el primero lo merecía. Se que con tal chapa puedo aburrir hasta a las ovejas, pero vamos, que no creo que ni estas ni mucha gente me lea. Y espero no ser muy pesado con Toreno y el Bierzo, pero allí nací y viví 18 años de mi vida, y quienes me conocen saben que me caracterizo por ser un poco cansino con este tema: ¿Defecto o virtud? Me comprometo a daros una tregua en este sentido, pero hoy era imprescindible hacer tanta alusión.

¡Este blog, Plumilla Berciano… en Madrid, queda inaugurado!

40 Respuestas a “¡Hola! He venido para quedarme

  1. Pingback: Dos años, dos | Plumilla berciano

  2. Pingback: Segundo cumpleaños | Plumilla berciano

  3. Pingback: ¡Plumilla Berciano cumple 10 años: décimo aniversario! - Plumilla Berciano

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.